La “cuestión palestina” y el movimiento obrero internacional
La dramática prolongación del conflicto israelí-palestino demuestra una vez más la imposibilidad de encontrar una solución —dentro del sistema actual— para la región, que incluya siquiera una solución menos incierta y miserable que la actual para los miles de refugiados y proletarios palestinos concentrados en esas zonas, una auténtica bala perdida para todas las burguesías de Oriente Medio, tanto árabes como israelíes. Las treguas diplomáticas temporales y comprometedoras que se han producido a lo largo de los años, desde Camp David I hasta los "acuerdos” de Oslo o Wye Plantation, los de Camp David II y, finalmente las "invitaciones verbales" de Sharm el-Sheikh, una auténtica declaración de impotencia oculta tras vagas declaraciones verbales de las respectivas cancillerías diplomáticas, coordinadas por la mediación egoísta del imperialismo estadounidense, o acontecimientos más recientes (la guerra israelí-libanesa, el gobierno de unidad nacional de la OLP y Hamás, etc.), no podían ser una excepción.