Porque no somos “bordiguistas”
“¡No soy marxista!” (Karl Marx)
En tanto materialistas, sabemos que la lengua es una superestructura, en relación dialéctica con el modo de producción que la determina y la expresa. Sabemos también que, en una sociedad de clase, la ideología dominante es la ideología de la clase dominante, en la que la lengua está inmersa, dando voz a sus caracteres fundamentales, a las divisiones y a las relaciones de poder, contribuyendo así a influenciar el conjunto de la sociedad. En nuestro presente (con un capitalismo que ha llegado a su fase suprema, imperialista), el individualismo, que siempre ha sido uno de los aspectos de la ideología burguesa, ligado directamente al modo de producir y de consumir, empapa cada vez mas la lengua, y, a través de ella, todo el universo de las relaciones sociales.