Por el derrotismo revolucionario
La masacre sin fin de las masas palestinas proletarias y proletarizadas, el caos sin salida en Libia, en Siria, en Irak, en Ucrania, la absoluta inestabilidad en Afganistán, Pakistán y áreas cruciales en África central, las decenas de millares de muertos en todos los lugares, los centenares de miles de prófugos rumbo a la nada, las destrucciones y devastaciones: no cesan de multiplicarse, de extenderse, los focos bélicos, bajo la presión de una crisis económica mundial que impone un nuevo diseño de las geografías políticas y sociales resultantes de las dos guerras mundiales del siglo XX. No es el surgimiento esporádico, aquí o allá, de conflictos locales: estamos en presencia de un punto sin retorno en el interior de una escalada que tiene como salida necesaria, desde el punto de vista de las exigencias del capital, una nueva matanza mundial.